¿Cómo os animasteis a empezar?

🤯
Jon & Aritz

Jon & Aritz

Plágaros

¿Cómo os animasteis a empezar?

Elvira, Pamplona, España

Hola Elvira,

Muchas gracias por la pregunta. Toda historia comienza siempre con un gesto insignificante que suele perderse entre columnas de cds, amigos, libros o juguetes. ¿Alguna vez sentiste que no querías ver la película que estabas viendo sino hacerla?¿Alguna vez después de leer tuviste el sentimiento de querer comenzar a escribir compulsivamente?¿Alguna vez escuchando el álbum de un grupo no pudiste siquiera soltar el instrumento que tenías entre las manos para escucharlo? O quizá lo que te pasaba a ti es que tenías un juguete de un tren o un cohete que descansaba en la cómoda junto a la cama. Este juguete nunca dormía con el resto apelotonado. Era tu juguete favorito. Era el juguete insignificante que les hacía gracia a tus padres que guardases con tanto cariño y que a ti te hacía soñar. 

Si sientes esto, es que te das cuenta de los detalles insignificantes de la vida. Eres capaz de que ese tren o cohete de juguete te haga querer ser maquinista o ingeniera aeroespacial. Eres capaz de que esa película te haga entrar en el mundo de la gran pantalla o de que el disco de música que tanto adoras te haga no despegarte de tu instrumento y querer sacar lo que llevas dentro a todo el mundo. 

Para contarte algo sobre nuestros comienzos podríamos empezar por hablarte de las mañanas de domingo con nuestra madre cantando Luz Casal a pleno pulmón en el salón de casa o de la furgoneta de nuestro padre llena de niños motivados coreando ‘The Wizard’s Last Rhymes’ de Rhapsody camino a enfrentarnos al campeón invicto de la liga de futbol sala. Quizá esos recuerdos maravillosos son los que nos hicieron darnos cuenta de que esto nos apasionaba. Aunque muchas veces pensamos que lo que nos hizo darnos cuenta de que nos gustaba la música fue que a nuestro entorno también le encantaba. Es importante rodearte de personas que aprecien lo que haces y te apoyen. En nuestro mundo hubo familiares, amigos, profesionales y profesores. Todos ellos nos dejaron, muchas veces sin darse cuenta, pistas por las que empezar. Aunque realmente empezamos sin darnos cuenta. Fue como una carrera en la que ya estábamos corriendo antes de ver la línea de salida. 

Además de esto, siempre hay momentos en la vida que te marcan. Podríamos contarte innumerables historias que nos inspiraron para nunca parar, pero vamos a centrarnos en la más espectacular e importante de ellas. Esta ocasión marcó un antes y un después, ya que hizo que nuestros padres se decidiesen por apoyar a Jon en su carrera musical.  

Todo ocurrió en Zaragoza, en una zona desértica ocupada esa semana por miles de personas con ganas de música y fiesta en el festival Metalway. En aquella época, entre tanta banda que escuchábamos en la adolescencia (y seguimos escuchando de vez en cuando), vivíamos una banda de música en concreto como fieles de una religión. El nombre de esta banda era Manowar. Bien, pues llego la hora del concierto de esta banda. Nuestros corazones estaban a mil, sabíamos cada palabra de sus letras, cada nota de sus solos, cada gesto de sus integrantes. Hacia la mitad del concierto, el bajista y líder de la banda comenzó a hablar en castellano. Chapurreo en castellano algo así como ‘un hombre, con collones de tocar guitarra con Manowar. Tú, un hombre, con Manowar camiseta’. Resulta que ese tú era Jon y realmente SABÍA TOCAR LA GUITARRA. 14.000 personas pudieron disfrutarlo. Fue todo un espectáculo. La gente gritaba, ¡esto está preparado! No podían creerse que Jon tocase así. Hizo un solo, se batió en duelo con el bajista y líder de la banda, tocó una canción con ellos e incluso les dio tiempo a tomarse una cerveza juntos. Yo, mientras tanto llorando a moco tendido, me ocupé de esas personas incrédulas que dudaban de él acercándome uno a uno de los que tenía a la vista para explicarles que era mi hermano y que todo estaba ocurriendo de manera fortuita.

Esta fue una ocasión que nuestro padre pudo contemplar con sus propios ojos, ya que estaba allí. No hubo más que hablar en la familia. ¡Jon había salido glorioso y se había enfrentado a tocar delante de 14.000 personas! Jon PODÍA ser guitarrista profesional.  

Esta es una de las historias, pero cuando entras en este mundo te ocurrirán muchas más. Si haces buenos amigos terminarás entrando en los camerinos con los artistas que admiras, compartiendo pared con leyendas vivas del flamenco, conociendo a ganadores de los mayores premios musicales del mundo o trabajando con el equipo de personas que hicieron posibles los festivales de música que durante toda tu vida te han inspirado. Harás esto y mucho más. Nunca pararás. 

Aunque te vamos a dar un último consejo. Los sueños son como presentarte con un helado en el ártico. Vas a ser un perro verde y los esquimales te van a mirar raro, te van a envidiar e incluso van a llegar a odiarte por llevar algo que ellos consideran ridículo. Pero a ti te va a dar igual. A ti te encantan los helados 🙂

Un abrazo, 

Jon & Aritz Plágaro